Cómo Entender el Color: Temperatura, Saturación y Armonía

El color rara vez salva una pintura mal construida.
Una imagen con un excelente dibujo y una organización tonal sólida puede funcionar incluso con un color mediocre. En cambio, una pintura con colores espectaculares difícilmente funcionará si falla en proporción, forma o valores.

Antes de estudiar color, deberías poder controlar razonablemente:

-Linea

-Forma

-Valores

-Bordes

La naturaleza contiene una cantidad prácticamente infinita de matices de colores y de agrupaciones de estos. Intentar memorizar cada uno es imposible. Por eso simplificamos el color observando relaciones.

En la práctica, la mayoría de las decisiones se pueden reducir a dos preguntas:

  • ¿Es más cálido o más frío?
  • ¿Está más saturado o más desaturado?

Responder correctamente esas dos preguntas suele ser mucho más importante que tratar de copiar el mismo color que tiene el modelo .

Una de las maneras más sencillas de simplificar el color es pensar en temperaturas.

Tradicionalmente hablamos de colores cálidos y colores fríos. Los amarillos, naranjas y la mayoría de los rojos suelen percibirse como cálidos, mientras que los azules, violetas y muchos verdes suelen sentirse fríos. Sin embargo, esta clasificación no es absoluta. Un rojo puede verse frío si se inclina hacia el violeta, y un verde puede parecer cálido si se acerca al amarillo.

Lo importante no es memorizar una lista de colores cálidos y fríos, sino aprender a compararlos entre sí.

La pintura se aprende desde la observación. Igual que desarrollamos el ojo para detectar errores de proporción o de valores, también entrenamos nuestra sensibilidad para reconocer cuándo una relación de color funciona y cuándo nos “chirría ” .

Una de las combinaciones más frecuentes en la naturaleza es una luz cálida acompañada de sombras frías, o viceversa. No es una regla obligatoria, pero ocurre con tanta frecuencia que entender esta relación permite construir imágenes más naturales y convincentes.

Saturación

Después de comprender la temperatura, el siguiente concepto importante es la saturación.

La saturación describe qué tan intenso o puro es un color. Cuanto más saturado está, más se aleja del gris. Cuanto menos saturado, más neutral parece. Cada color tiene un rango de saturacion diferente .

La saturación tampoco existe de forma aislada. Igual que un tono parece más claro o más oscuro según los tonos que lo rodean, un color parece más o menos intenso dependiendo del contexto.

Por esa razón, una pintura donde todos los colores están completamente saturados suele perder fuerza visual. Si todo intenta llamar la atención al mismo tiempo, nada destaca realmente.

Solemos reservar los colores más intensos para las zonas importantes y rodearlos de colores más neutros. Como la mayoría de los colores desaturados se acercan al gris, estos también ayudan a unificar la pintura y a crear una sensación de armonía.

No olvidemos el valor

Cada color posee un valor tonal inherente. Por ejemplo, un amarillo suele ocupar una zona mucho más clara de la escala de valores que un azul ultramar. Esto significa que dos colores diferentes pueden compartir el mismo valor tonal o tener valores muy distintos independientemente de su temperatura o saturación. Por eso una pintura puede conservar su estructura incluso si cambias los colores, siempre que mantengas correctamente las relaciones de valor.

Para concluir

No intentes memorizar todos los colores de la naturaleza. Aprende primero a responder dos preguntas:

  • ¿Es más cálido o más frío?
  • ¿Está más saturado o más desaturado?

Cuando desarrolles el hábito de comparar esas relaciones, descubrirás que pintar deja de ser una cuestión de adivinar colores y empieza a convertirse en un proceso de observación.

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