Cómo usar los bordes en dibujo y pintura para crear volumen y dirigir la atención

Qué onda banda.

Hay un momento muy común cuando estamos aprendiendo a dibujar.

Las proporciones funcionan.

Los tonos funcionan.

La anatomía más o menos funciona.

Y aun así el dibujo se sigue viendo raro.

Muchas veces el problema no está en las formas.

Está en los bordes.

Los bordes son probablemente uno de los fundamentos más olvidados al aprender a dibujar y pintar, pero también uno de los que más hacen que una imagen se sienta sólida y convincente.

¿Qué es un borde?

Un borde no es una línea.

Un borde es una transición.

Puede ser una transición de:

  • valor,
  • color,
  • temperatura,
  • textura,
  • o simplemente una transición de una forma hacia otra.

En otras palabras, el borde describe qué tan rápido cambia una cosa hacia la siguiente.

Y ese cambio nunca es igual en toda la imagen.

Los cuatro tipos de borde

Obviamente tenemos que priorizar la formas pero ya que funcione comenzamos a trabajar los bordes en el dibujo , a mi me gusta pensar que existen cuatro grandes familias.

Borde cortante

El cambio ocurre de manera inmediata.

Un ejemplo muy común es el perfil de una cabeza contra un fondo claro o un nudillo donde el hueso está muy cerca de la piel.

La transición es corta y muy evidente.

Borde firme

Todavía existe una separación clara entre las formas, pero el cambio no es tan brusco.

Muchos planos del rostro pertenecen a esta categoría.

Borde suave

Aquí la transición ocurre poco a poco.

La luz empieza a desaparecer lentamente.

No existe un corte evidente entre una forma y la siguiente.

Las mejillas o algunos músculos suelen producir este tipo de borde porque existe bastante tejido entre el hueso y la superficie.

Borde perdido

Este es probablemente el más difícil de entender.

Simplemente llega un momento donde dejamos de distinguir el borde.

No porque desaparezca el objeto.

Sino porque ambos lados tienen un valor, un color o una temperatura tan parecida que nuestro ojo deja de separar las formas. Un caso clasico es el cambio de forma al color de la hoja o el fondo .

El borde sigue existiendo.

Nosotros dejamos de verlo.

¿Cómo observar los bordes en el modelo?

Al principio esto cuesta bastante.

Nuestro cerebro intenta poner un contorno alrededor de todo.

Pero en la realidad casi nunca ocurre así.

Por lo general en una sesion de dibujo voy a ir rapido a ver las sombras y su separación

¿Qué produce un borde fuerte?

Generalmente encontramos bordes fuertes cuando existe un contraste importante.

Por ejemplo:

  • un valor muy oscuro contra uno muy claro,
  • una forma muy iluminada contra un fondo oscuro,
  • un cambio brusco de plano o de color .
  • hueso muy cercano a la piel.

¿Qué produce un borde suave?

Normalmente ocurre cuando las formas cambian de orientación lentamente.

Las superficies redondeadas casi nunca producen cortes bruscos.

La transición entre un plano y otro sucede poco a poco.

Por eso un brazo, una mejilla o un hombro suelen tener bordes mucho más suaves que un nudillo o el borde de un libro.

Los bordes también son composición

Aquí es donde los bordes dejan de ser solamente un problema de dibujo.

Se convierten en una herramienta de diseño.

Los bordes dirigen la mirada exactamente igual que los valores o el color.

Imagina una pintura donde casi todos los bordes son suaves.

Si colocas un único borde muy fuerte sobre el punto focal, el ojo llegará ahí inmediatamente.

Lo mismo ocurre al revés.

Si todo tiene bordes fuertes, el espectador ya no sabe dónde mirar.

Cuando todo grita, nada destaca.

Los bordes funcionan por comparación

No existe un borde fuerte absoluto.

Existe un borde más fuerte que los demás.

Igual que ocurre con los valores.

Un tono solamente parece oscuro porque existe otro más claro.

Con los bordes sucede exactamente lo mismo.

Un borde parece duro porque los demás son más suaves.

Por eso conviene pensar los bordes como una jerarquía y no como decisiones aisladas.

¿Cómo empezar a practicar?

Son muchas herramientas las que se pueden componer en la imagen , entonces , antes de explotar e intentar que las formas , los valores , los colores , y los bordes funcionen en conjunto , es mejor solamente enfocarse en uno a la vez,

Intenta olvidarte de los detalles durante unos minutos.

Observa únicamente los bordes.

Entrecierra los ojos y piensa constantemente:

  • ¿Este borde es fuerte?
  • ¿Es firme?
  • ¿Es suave?
  • ¿Está desapareciendo?

Después intenta representar únicamente esas transiciones.

No te preocupes todavía por la anatomía o los pequeños detalles.

Aprender a observar los bordes es aprender a controlar cómo viaja la mirada del espectador por la imagen.

Y cuando empiezas a controlar eso, dejas de copiar una referencia y comienzas a diseñar una pintura.

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