Cómo hacer master studies para desarrollar criterio visual
Qué onda banda.
Uno de los problemas más comunes cuando aprendemos a dibujar y pintar es que no sabemos reconocer cuándo una imagen realmente funciona.
Sabemos que algo “se siente raro”, pero no podemos explicar por qué.
¿Es la composición?
¿Los valores?
¿Los bordes?
¿Las formas?
Para responder esas preguntas necesitamos desarrollar algo mucho más importante que una buena técnica: criterio visual.
Y una de las mejores herramientas para construirlo son los master studies.
¿Qué es un master study?

Un master study consiste en estudiar la obra de un gran pintor para entender las decisiones que tomó.
No buscamos hacer una copia perfecta.
Buscamos descubrir cómo resolvió los mismos problemas que nosotros enfrentamos cuando pintamos.
¿Por qué agrupó esas sombras?
¿Por qué eliminó ese detalle?
¿Por qué ese borde desaparece?
¿Por qué el punto focal funciona?
Cada estudio es una conversación con un pintor que ya resolvió esos problemas hace muchos años.
No estudies toda la pintura al mismo tiempo
Este es probablemente el error más común.
Queremos aprender el dibujo, el color, la composición, la pincelada y la anatomía en un solo estudio.
Es demasiado.
Mucho mejor es escoger un solo fundamento.
Por ejemplo:
- formas,
- valores,
- bordes,
- composición,
- color,
- pincelada.
Cuando terminas ese estudio, haces otro con un objetivo diferente.
Así cada ejercicio tiene una intención clara.
Empieza por lo más importante
Hay fundamentos que sostienen prácticamente toda la imagen.
Si la organización de las formas funciona, la pintura tiene estructura.
Si los valores funcionan, la luz empieza a sentirse convincente.
Si los bordes están bien organizados, la atención del espectador viaja por la imagen de forma natural.
La pincelada, la textura y muchos detalles llegan después.
Por eso la mayor parte de mis estudios se concentran primero en las formas y los valores.
Ahí suele estar la verdadera arquitectura de la pintura.
El objetivo no es copiar

Intentar que cada pincelada sea idéntica suele ser un ejercicio poco útil.
Lo interesante es entender las decisiones.
Con el tiempo empiezas a reconocer patrones.
Descubres que los grandes pintores simplifican más de lo que imaginabas.
Agrupan formas.
Eliminan información.
Controlan los contrastes.
Pierden bordes.
Y todo eso hace que la imagen funcione.
Ese es el conocimiento que queremos llevar a nuestras propias pinturas.
Poco a poco desarrollas criterio
Después de hacer suficientes estudios ocurre algo curioso.
Empiezas a mirar tus propias obras de otra manera.
Reconoces cuándo una forma está fuera de lugar.
Cuándo una sombra debería agruparse.
Cuándo un borde está llamando demasiado la atención.
Cuándo un detalle sobra.
Empiezas a corregir antes de que el problema crezca.
Y eso vale mucho más que terminar una copia perfecta.
¿A quién estudiar?
También es importante escoger buenos referentes.
En mi caso decidí empezar con tres pintores que resuelven de manera extraordinaria los fundamentos de una imagen:
- John Singer Sargent
- Anders Zorn
- Joaquín Sorolla
Eso no significa que sean los únicos.
Hay muchos artistas clásicos y contemporáneos de los que también podemos aprender.
Lo importante es estudiar a pintores cuyo trabajo admiremos y cuya manera de resolver una imagen queramos comprender.
Construir un estándar
Al final, un master study no consiste en aprender a pintar como otra persona.
Consiste en construir un estándar para juzgar nuestro propio trabajo.
Cada estudio afina un poco más el ojo.
Y cuando el ojo mejora, también mejoran las decisiones que tomamos frente al lienzo.
Ese, para mí, es el verdadero propósito de estudiar a los grandes maestros.



